El amanecer estaba cubierto de bruma. Desde una colina en Estambul, una de las mansiones mejor resguardadas de la región, en el salón central, con ventanales blindados y persianas automatizadas, Orestes se encontraba frente a una pantalla curva que proyectaba múltiples canales de vigilancia: Londres, Viena, París, Washington. En uno de los monitores, el rostro de Eirin aparecía fugaz en el edificio donde fue descubierta con Ethan y se produjo la explosión y luego en el teatro. Reproducía la ima