Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo once
Esos ojos azules toman un color intenso, sus brazos rígidos ahora están más sueltos y sus labios forman una bonita sonrisa —¿Qué has dicho?—da un paso hacia mí.
Por ende retrocedo un poco y vuelvo a hablar —dije tu nombre, dije Amir Dhall—miro la punta de mis gladiadoras y rasco mis manos.
Sus pasos se detienen a solo centímetros de los míos y







