Sofia avanzó con un poco de timidez, Aidan la tomó del brazo para entrar junto ella, como queriendo mostrar quien era él. blanca apenas lo vio frunció el ceño y revoleo los ojos. No había manera que ella lo aceptara.
Alex como siempre, vivaz e inquieto se les adelantó para llegar a Fernando.
_ ¡Padrino! _ corrió con sus bracitos abiertos.
Fernando se agachó y el pequeño lo atrapó por el cuello. Milena lo miró fijamente y entrecerró los ojos.
_ Y tú, ¿Quién eres? _ se cruzó de brazos.