Sofia estaba visiblemente nerviosa, casi no habían cruzado palabra durante el trayecto recorrido hasta el lugar al que James la llevaba, ella iba observando la zona y de inmediato supo que no iban al hotel.
_ ¿Adonde me llevas? _ preguntó alarmada.
James sonrió, le acarició la mejilla y la atrajo hacia él.
_ Iremos a mi residencia, no te preocupes nada te va a suceder.
Ella en lugar de tranquilizarse se puso más ansiosa aún. Estar a solas con él era un lujo que no podía darse, pero