El sonido de la puerta al cerrarse tras ella resonó en la tranquila casa de los Montero. Sofía permaneció inmóvil en el recibidor, con los brazos cruzados como si intentara protegerse del torbellino de emociones que la invadía. Blanca, quien había salido de la cocina al escuchar el ruido, no tardó en percibir la tensión en el rostro de su amiga.
_ ¿Sofía? _ preguntó con suavidad, mirándola con perplejidad y acercándose con pasos cautelosos_ ¿Ya terminó la audiencia? ¿Dónde está Fernando? Esta