_ Y bien, te vas a quedar para allí ¿o vas a jugar conmigo? _ le dijo Alex frunciendo el ceño _. Porque, para eso viniste ¿no?
Tanto Patrick como Lucy estaban impávidos ante la desenfadada actitud de Alex y la postura de Edward, quien miraba a su nieto con una mezcla de asombro y seriedad. ¡Ese niño tenía un gran carácter!
_ Yo no juego... _ le dijo el hombre con firmeza _. No me gusta hacerlo... eso lo pueden hacer ellos.
Alex enmarcó una ceja, una actitud tan típica de James y de él mis