Capítulo 133. El misterio de Sandra.
Unos días después.
La mansión de Nicolás y Emma irradiaba una calidez inigualable. Afuera, el clima seguía siendo frío y gris, pero en el interior de la sala de estar, el fuego de la chimenea danzaba alegremente, iluminando los lujosos muebles de tonos neutros.
En el ambiente flotaba el aroma a café recién hecho y a galletas horneadas que el personal de servicio acababa de dejar sobre la mesa de centro.
Sandra estaba sentada en uno de los amplios sofás de terciopelo, sosteniendo una elegante ta