28 Aún lo amaba.
Mientras tanto, Khaled consultaba su reloj por enésima vez. Estaba impecablemente vestido con un traje de diseño exclusivo, y su porte era elegante, como siempre. Hoy sería un día memorable para él, sería el día que presentaría públicamente a su hijo como su heredero.
Había preparado todo con detalle. El salón de eventos en uno de sus lujoso complejos del palacio, todo estaba decorado con exquisitez. No daría demasiadas explicaciones, simplemente lo anunciaría ante todos como su hijo, como el