52. ¿Tengo un hijo?
Khaled no entendía nada de lo que estaba ocurriendo. Frente a él, un niño pequeño sonreía con ternura y estiraba los brazos, pidiendo que lo cargara.
—¿Quién eres tú? —preguntó Khaled, visiblemente desconcertado, con los ojos clavados en el pequeño.
—¡Papi! Soy yo, Zamir, tu hijo. ¿Qué te pasa? ¿Por qué no nos hablas? —respondió el niño con un tono herido—. Llevas más de dos semanas sin saber de nosotros, sin llamarnos, sin ir a la casa de campo... ¿Qué está pasando?
Khaled retrocedió, con la e