51. Confusiones de una mentira.
Khaled miraba en silencio a través de la ventana de su habitación. El inmenso pais que se extendía frente a su habitación —más parecida a un mansión que a una habitación — parecía ajeno a su realidad. No sabía quién era exactamente, ni si las personas a su alrededor eran verdaderamente su familia. Tampoco estaba seguro de si aquella mujer, que insistía en que era su prometida, decía la verdad. Su mente era un torbellino de confusión.
Había pasado una semana desde que despertó en esa habitación