*—Theo:
Al fin había dado con el paradero de Luna.
La vista de Theo fue hacia la pantalla de navegación de su vehículo para ver el largo camino que debía de recorrer para encontrar a Luna, que estaba a cientos de kilómetros de Chicago.
El día anterior, luego de su segundo intento fallido de encontrar alguna pista de Luna, casi había tirado la toalla, puesto que, al sus emociones estar tan al borde por el vínculo que compartía con Luna, creía que no iba a poder dar con ella sin usar tácticas su