*—Luna:
Seis meses habían pasado desde el nacimiento de Mia, y la vida de Luna y Theo se había transformado en algo extraordinario.
Su apartamento estaba lleno de risas, amor y, por supuesto, las travesuras de una bebé que estaba creciendo rápidamente. Theo había demostrado ser el hombre más cariñoso que Luna había conocido. No solo era un padre excepcional, era la pareja que Luna había soñado, y su dedicación a su familia la llenaba de orgullo.
Mientras observaba a Theo jugar con Mia, Luna no