Mía decidió que Julián y ella debían ser el centro de todas las miradas. No solo por su amor, sino por su profesionalismo.
—Sterling, vamos a diseñar el traje más espectacular de la noche —dijo Mía en su taller—. Quiero que cuando entremos, Vanderbilt sienta que está mirando el futuro y que ese futuro no está a la venta.
—Y yo me encargaré de que la seguridad sea impenetrable —añadió Leo, entrando con Luka—. Vamos a usar los drones de Luka para vigilar el perímetro de la gala. Nadie se acerca a