Reunidos en el despacho de Leo a medianoche, Robert analizó la foto que Mía había tomado. Su expresión se volvió sombría.
"Ese tatuaje... pertenece a un grupo de mercenarios corporativos que trabajan para Thorne Industries", dijo Robert, golpeando la mesa. "Nuestros competidores en el proyecto de la Luna. Saben que si Leo está distraído con un escándalo familiar o una crisis de seguridad, no podrá presentarse a la licitación del gobierno la próxima semana".
Leo se levantó, su mirada brillando c