CAPÍTULO 292. La fisura interna.
CAPÍTULO 292
La fisura interna.
La mañana empezó con el mismo tipo de prisa contenida que ya no extrañaba a nadie. En el penthouse, el café humeaba en tazas alineadas sobre la mesa; en el búnker, las luces del despacho de Carlos estaban encendidas mucho antes del amanecer. Ambos mundos seguían su ritmo, pero en ambos había nuevas grietas.
—¿Lo viste? —preguntó Valeria en voz baja cuando entró en la sala principal del penthouse, dejando una carpeta sobre la mesa.
Isabela alzó la vista. Había can