CAPÍTULO 226. A punto de romperse.
Capítulo 226
A punto de romperse.
La madrugada cayó sobre el penthouse sin piedad, como una losa pesada que aplastaba cada intento de respirar. Los ventanales seguían vibrando por el viento de la tormenta, pero nadie los oía realmente. El silencio dentro era más ruidoso que cualquier trueno.
El lugar parecía un campamento de guerra improvisado. Tazas de café medio vacías. Papeles sobre la mesa. Teléfonos cargando. Mochilas listas. Armas que nadie quería usar, pero que estaban allí a la espera.