CAPÍTULO 145. El veneno invisible.
Capítulo 145
El veneno invisible.
El aire del refugio estaba impregnado de un silencio inquieto. Apenas las máquinas que mantenían estable a Elena emitían pitidos rítmicos, como recordando que la vida se sostenía allí, colgando de un hilo. La habían colocado en una camilla reforzada, bajo las lámparas bajas de la sala médica improvisada, y aún con la temperatura controlada, su piel seguía cubierta de un sudor frío.
Gabriel no se apartaba de su lado. Se había sentado en una silla metálica, los c