CAPÍTULO 100. Fuego purificador.
Capítulo 100
Fuego purificador.
El día amaneció como si fuera otro día cualquiera, pero la ciudad todavía olía a humo de cosas que aún nadie sabía nombrar. A primera hora, los corredores de la fiscalía estaban llenos de gente que resolvía urgencias y cambiaba planes: testigos programados, notificaciones que debían reubicarse, oficinas que abrían con una prisa más cansada que la de siempre. Nadie, en ese momento, pudo prever la forma en que el día se quebraría.
La alerta roja llegó de golpe. Pri