Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl amanecer llegaba despacio, filtrándose entre los tablones del establo como una promesa que aún no se atrevía a cumplirse. Afuera, la niebla cubría los campos, disolviendo el mundo en un silencio de pájaros y humo.
Eleanor se despertó primero. Por un instante no supo dónde estaba: sólo sintió el peso cálido de un brazo sobre su cintura, el roce







