—¿Quién eres? —tenía que estar equivocada. Esto no podía estar pasando.
Estoy soñando, ¿no?
Esto tiene que ser un jodido sueño.
Mis manos temblaban sin control y no me podía mover. No podía creer que después de tres años estuviera escuchando esa maldita voz.
—¿Ya no me recuerdas? —todos los vellos de mi piel se erizan en cuanto escucho aquello— Qué decepción, bebé. Yo sí que te recuerdo... Recuerdo a toda la familia Walker a la perfección, Liv y...
No puedo soportarlo más y finalizo aquella hor