—Lucian, déjame explicarte. —intentaba acercarme a mi hermano, pero él se echaba hacia atrás lentamente. Al levantar la mirada, noto que su guardaespaldas se estaba acercando y todas las alarmas de mi cabeza se activaron. Maldita sea— ¿Hermano, podemos hablar a solas por un momento?
—Pero...
—Por favor... Te prometo que te explicaré todo, pero a solas. —extiendo una mano hacia él, esperando que la tomara sin hacer más preguntas. Si el guardaespaldas de Lucian llegara a escuchar o sospechar aunq