Capítulo 27 — Disfrutar del amanecer.
—¿Y sabes qué es lo que más odio de esto? —Sin poderlo evitar, suelto el lápiz con el que estaba haciendo mis prácticas y miro a mi compañero con desespero y rabia— Nadie me pregunta qué es lo que siento. Hacen cosas a mis espaldas y esperan que actúe bien. ¡Es absurdo! Me están vendiendo al mejor postor.
Todavía no podía superar aquello, aún faltaban dos semanas para el evento de beneficencia de la abuela, pero de tan solo imaginar el momento, me daban ganas de vomitar.
—¿Y eso qué tiene que v