Capítulo 28 — No estoy celosa.
—Gracias por invitarme a cenar, Teresa. —Me obligo a forzar una sonrisa de despedida para aquella mujer tan amable que me había acogido esta noche. Sin embargo, mis ojos no podían evitar desviarse de vez en cuando hacia la rubia colocándole la chaqueta a Alex. Él parecía bastante feliz por toda la atención que estaba recibiendo— Espero poder prepararle un postre algún día como agradecimiento.
La mirada iluminada de la madre de Alex me hace olvidarme de mi extraño mal humor por un momento.
—¿Hor