Karglain miró a James y le dijo: "Te llevaré a nuestro cuartel general para que puedas discutir el resto con el líder de nuestra secta".
"De acuerdo". James asintió.
"Me temo que no irás a ninguna parte".
De repente, una voz interrumpió su conversación.
Inmediatamente después, unas nubes negras se asomaron por el horizonte. Viajando sobre las densas nubes había un enorme ejército con soldados en formas humanas. Los soldados llevaban armaduras negras y blandían lanzas negras.
Al frente del e