Capítulo 129
|| PUNTO DE VISTA DE VALERIA ||
Acababa de encender la última vela de la mesa del comedor cuando oí la puerta principal abrirse con un chirrido. Después, el suave repiqueteo de unos zapatos resonó en el pasillo. Mis manos quedaron suspendidas en el aire, aún sujetando el último vaso que estaba colocando. No necesité mirar para saber quién había entrado.
La voz de Dante se escuchó, grave y familiar.
—Ya estamos en casa.
Nosotros.
Apreté la mandíbula.
Me giré despacio, colocándome un