Capítulo 128
|| PUNTO DE VISTA DE VALERIA ||
No lo había visto en años, pero supe, en el instante mismo en que crucé aquella habitación revestida de terciopelo, que él me reconocería.
La suite real olía tenuemente a colonia y pino: una mezcla elegante y distante, como la vida que había dejado atrás. Me quedé en el umbral, con las manos temblorosas y el pulso resonando en mis oídos.
Y entonces lo vi.
Leandro.
El príncipe de Iverna.
Mi prometido.
El hombre del que huí antes del día de nuestra bod