Capítulo 127
|| PUNTO DE VISTA DE BELLONA ||
Tres años después
El jardín trasero de la finca De La Torre estaba en pleno esplendor: las flores silvestres danzaban con la suave brisa primaveral y la hiedra trepaba con elegancia por las columnas de mármol. Las risas flotaban en el aire, ligeras y despreocupadas, como una melodía que uno nunca desea que termine.
Permanecí bajo la glorieta, acunando a Seth, que dormía apoyado en mi hombro. Su respiración tranquila me acariciaba el cuello, y sus ded