9. Sus respectivas noches: David
David suspiró al ver a Samantha alejarse del salón sin mirar atrás. Ya no podía huir de los chicos que le habían comprometido a salir y sería muy raro que, en vez de acompañarlos, el saliera corriendo a hablar con su profesora. No entendía muy bien el por qué tenía la necesidad de ir tras ella y evitar que se fuera a cenar con el decano.
Pero cada vez que recordaba la forma en que ese hombre veía a Samantha como si quisiera devorarla, la rabia bullía en su interior. Tal vez era que cada vez qu