8. Una pequeña recompensa
Samantha no podría describir su semana, más que como la semana de la evasión. Se sentía por momentos como si hubiera sido abducida al universo de «misión imposible» y ella fuera la versión femenina de Ethan Hunt, escondiéndose por los rincones y pasando desapercibida del enemigo.
Lo logró con bastante eficacia, aunque el agente enemigo no se lo ponía fácil. Cada vez que ella salía de clase o se dirigía a algún lugar, David estaba allí, esperando, rastreando. Preguntaba por ella en todas partes