42. Revelaciones
Sam esperó, y esperó, y esperó. Pasó el sábado esperando una llamada que nunca llegó. Durmió muy poco y el domingo siguió esperando esa llamada, un mensaje, alguna señal de David, pero nada pasó. Habló con Norma y lloró un poco más, pero nada pasó, él no daba señas y a Sam se le rompía el corazón de a poquitos.
Era exasperante no tener idea de que le había ocurrido, el mismo le había insistido en que fueran sinceros el uno con el otro y luego se fue así sin más. No se lo esperó nunca y el estr