33: Que preciosa niña
Me preguntaba de qué manera esto había llegado a mi cama, comencé a pensar y supe que había sido obra de Aleksander.

—Aleksander —caminé rumbo a su habitación y entré sin golpear —. ¿Me puedes explicar qué es esto?

En el momento en que levanté la mirada, vi que Aleksander se encontraba totalmente desnudo. Me di la vuelta siendo algo tan tonto, porque al final de cuentas lo había visto antes en ese estado.

—Maldición, ¿por qué no me has dicho que te encontrabas desnudo? —grité mientras cubría mis
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