Mundo ficciónIniciar sesiónAquella noche, las paredes de mi apartamento fueron testigos de una rendición que iba mucho más allá de las cláusulas de cualquier contrato. Lo que importaba era el calor de su piel contra la mía, el dominio de sus manos y la entrega absoluta que la disciplina nos proporcionaba. La intensidad de nuestra qu&ia







