Mundo ficciónIniciar sesiónEl timbre del penthouse sonó y el sonido pareció hacer eco de la ansiedad que flotaba en el aire. Cuando Alex abrió la puerta, Sarah entró cargando la maleta de Clara y la caja de transporte de Banguela. Sus ojos estaban rojos e hinchados; claramente había pasado la mañana llorando.
—¡Clara! —Sarah soltó todo en el suelo y corrió a abrazarme. Su apretón er







