Mundo ficciónIniciar sesiónEl día transcurrió en una extraña y cómoda oscilación entre el aislamiento y la presencia. Alex me instaló en su suite principal para que pudiera trabajar con tranquilidad. Me entregó un MacBook Pro que yo estaba absolutamente segura de que era nuevo —la caja estaba impecable y yo misma tuve que configurar el sistema desde cero—, pero cuando lo comenté, él simplemente se encogió de hombr







