Capítulo 32

Estábamos en la sala de la gran hacienda. No dejaba de admirar cada detalle, así como ver algunas fotos de Rogelio y su familia. Me daba ternura verlo de niño, aunque sí que había cambiado de aspecto físico.

—Así es, mi hermano estaba llenito de niño—. Confirmaba Alicia.

—No lo puedo creer, se ve muy distinto de cómo es ahora.

—Pues sí, ese era mi hermano.

—Ya est&aa

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