Mundo ficciónIniciar sesiónMe despierto sobresaltada después de que me vierten agua fría.
—Qué demonios—digo mientras trato de limpiarme la cara, pero eso va a ser muy difícil ya que mis manos están atadas a una silla.
—¡Bueno! Finalmente estás despierta—dice un chico con una voz profunda y ronca.







