Ricardo miró a Julio: —Llévalo al baño y límpialo.
Julio quería acercarse a ayudar a Gabriel, pero temía ser el blanco de Aria, y ahora que se lo habían ordenado, se llevó inmediatamente al lamentable Gabriel al cuarto de baño.
Después de que Aria viera al hombre huir, al instante se sintió un poco desganada, —¡Riqui, bájame tú primero! Quiero darle una lección.
Ricardo la dejó en el suelo, pero él guardó su mochila.
Se levantó y miró su mochila, intentando ver si encontraba allí alguna informac