Finalmente, Magnolia se dirigió a la sala de Ricardo.
Vio cómo el hombre yacía en la cama del hospital, con poca expresión en su rostro.
Magnolia se acercó, con la comida en la mano, —El médico ha dicho que estás demasiado cansado, tienes que comer y descansar más o te arriesgarás a una muerte súbita.
Ricardo levantó la vista al oír su voz y la vio sentada a su lado. —¿Qué has dicho a Rosalía?
—Nada, amenazarla psicológicamente, para que no lo pasara bien dentro de la cárcel.
Magnolia le puso la