Magnolia dijo de inmediato, —¿Cómo está Ricardo ahora?
—Aún no se ha despertado, el médico ha dicho que el jefe está muy cansado estos días y necesita un buen descanso.
Magnolia pensó un momento y dijo, —Déjale descansar, yo me ocuparé del asunto de Rosalía.
Miró a sus dos hijos, —se quedan en el hospital hasta que vuelva yo, ¿vale?
Aria asintió, —¿la bisabuela estará a salvo después de que atrapen a la mala mujer?
—Así es. Pues le pueden hacer compañía a la abuela Vargas en el hospital.
Magnoli