Amelia comienza a tartamudear sin saber muy bien qué decir. Ni siquiera se había dado cuenta de lo que había dicho, al fin y al cabo, sigue siendo una niña. No puede recordar a cada momento todas las mentiras que le dijo a su padre.
Así que hace lo único que se le ocurre. Contar un chiste.
-Toc, toc-dice entre risitas nerviosas.
-¿Quién es?-Paul le sigue el juego sin olvidar lo que ella había dicho antes y está dispuesto a preguntarle otra vez-. Cariño, ¿por qué dijiste eso hace un momento? ¿