Esa pregunta me tomó desprevenida, ¿me gustaba alguien? Realmente no, bueno quizá... ¡No! No me gusta nadie.
-P-p-ues... absolutamente no-respondí más rápido de lo que me hubiera gustado. No sé porque me hallaba tan nerviosa, era una simple pregunta.
Ví como sus hombros decayeron un poco, pero se recuperó al instante-Vale.
-¿A ti te g-gusta alguien?-pregunté tartamudeando.
Lo había tomado desprevenido, al igual que él había hecho conmigo. Se limitó a observarme fijamente, no pronunció palab