No tuve más opción que abrir los ojos, se sentían más pesados que nunca. Tenía una horrible jaqueca. Así que a ésto es lo que llaman resaca. Vaya que es espantosa.
Me removí incómoda entre las sábanas y... un momento ¿sábanas?
Abrí los ojos asustada, lo que produjo una fuerte punzada de dolor en mi cabeza. Cerré los ojos y volví a abrirlos nuevamente. Parpadee unas cuantas veces para reacomodar mi vista ya que ésta se encontraba algo nublada. Me incorporé en la cama y me froté los ojos, obser