Después de que Jacob atrapara a Alessia en sus brazos, ambos se quedaron mirándose fijamente, sin poder creer lo que acababa de pasar. Alessia se sentía muy agradecida de que él la hubiera salvado de una caída dolorosa, y también muy avergonzada por su torpeza. Jacob se sentía muy feliz de tenerla entre sus brazos, y también muy divertido por su ocurrencia. Ninguno de los dos sabía qué decir, así que solo se sonrieron con ternura.
-¿Estás bien? -preguntó Jacob con suavidad, acariciando el cabe