—Vaya, empezamos con rudeza, ¿no?
Alessia se remueve con incomodidad y le echa un vistazo a su batido intentando distraer sus pensamientos.
—Déjame en paz, ¿okay?—susurra con rabia Alessia. Annie ni siquiera se ha percatado de la tensión en el ambiente.
Apenas su novio llegó, sólo centró su atención en él y olvidó a Alessia por completo, así que el hombre a su lado solo se dedica a observarla como todo un acosador.
—Escucha, sé que empezamos con el pie izquierdo pero podemos hacer algo para