No dejo de observar la espalda de Liam hasta que desaparece por la puerta. De nuevo comienzo a admirar la hermosa habitación en la que estoy parada, siempre pensé que los chicos mantenían el sitio donde duermen, su santuario, o lo que sea, como un desastre (como normalmente se encuentra la de mi hermano). Pero al estar frente a ésta habitación, puedo darme cuenta de que estaba completamente equivocada. Pude visualizar en el escritorio donde está un pequeño ordenador, algunos papeles y lápices,