Alessia de inmediato se sonrojó, y para su mala suerte, la máquina que monitorea los latidos de su corazón comenzó a mostrar como se aceleraba. Paul de inmediato se dio cuenta, pero fingió que no lo hizo.
¿Tanto le había afectado el decirle que estaba linda?
Paul ni siquiera sabía por qué le decía esas cosas, o porque sentía la necesidad de confesar sus pensamientos sobre ella, solo tenía una certeza, y era lo que sentía. ¿Pero cómo se le llaman a esos sentimientos? Ni él mismo puede saberlo.