Al terminar la discusión con Emelie, ha decidido dejar de hablarme un buen rato. Solo se ha dedicado a ignorarme durante lo que resta de la tarde por alguna razón desconocida. Su carácter es tan fuerte y su firme decisión de no hablarme hasta que su molestia cese es impenetrable e indudablemente absurda.
Si, es algo absurso que me deje de hablar por un chico. Un chico cuya mirada ni siquiera está puesta sobre ella, un chico al cual no conoce en lo absoluto y solo ha tenido la dicha de verlo un