Así que después de haber pasado por semejante situación, tomo una respiración profunda para regular mi pulso por que esta algo acelerado a pesar de que toda la situación ya pasó y no hay nada más que pueda hacer. El desespero y la confusión aún permanecen en mi cuerpo pero de a poco va desapareciendo y tomando cada vez menos fuerza. En ocasiones nos creemos que somos invencibles pero la verdadera historia es que por supuesto que no lo somos, a veces podemos ser algo débiles sin darnos cuenta po