Punto de vista de Antonio
El dolor y la decepción que nublaban mi cabeza y mi mente eran demasiado grandes como para siquiera notar que tenía una herida física en las manos.
No me di cuenta de que la sangre corría por mis manos hasta que Amelia llamó mi atención, pero al mirarla, solo una sonrisa ladina escapó de mis labios.
Ampollas recientes estaban grabadas en mis nudillos y la sangre brotaba de ellas.
*Sangre*
*El aroma tan excitante de la sangre.*
*Una de las razones por las que disfrutaba