Punto de vista de Antonio
Golpeaba el saco inflable con rabia; el hecho de que Leila siguiera desaparecida no dejaba de resonar en mi cabeza, haciéndome golpear el saco con más fuerza.
La ira corría por mis venas cuando dejé de golpear el saco por unos segundos y comencé a caminar de un lado a otro, intentando estabilizar mi respiración.
Pero eso no ayudaba, así que volví a golpear el saco como si pudiera aliviar mi furia.
Me hacía sentir que todo el esfuerzo que había desperdiciado para manten